1 de març de 2014

Lliçons de la història


“La posterioridad sigue sin entender cómo los líderes de las grandes potencias del mundo –en su mayoría, hombres que no eran más estúpidos ni malvados que sus contemporáneos- pudieron, primero, permitir que la guerra tuviera lugar y, luego, continuarla durante cuatro años más. Parece un error tachar de sonámbulos a los gobernantes de la Europa de 1914, y en especial a los de Austria y Alemania, porque esto implicaría que no eran conscientes de sus actos. Es más adecuado llamarlos “negadores”: prefirieron insistir en políticas y estrategias sumamente perjudiciales antes que aceptar que era poco plausible llevarlas a cabo y, en retrospectiva, que se había fracasado.”

 
“1914. El año de la catástrofe”, Max Hastings. Ed. Crítica, B-2013.