8 de juny de 2013

Altres temps, altres indrets, altres coses,...


Nuestro drama es modesto, carece de patriotismo, está lejos de las célebres hemorragias históricas. Porqué empezó inocentemente, a partir de una planta, de una flor, de un tulipán que -¡aunque resulta difícil de imaginar!- desencadenó incontrolables pasiones colectivas. Y lo que es más, para quienes se ocuparon de este fenómeno el hecho más sorprendente fue que aquella locura afectó a un país ahorrativo, sobrio, trabajador. La pregunta que surge es: ¿cómo es que en la ilustrada Holanda, y no en algún otro lugar la tulpenwoede (la fiebre de los tulipanes) alcanzó dimensiones tan alarmantes, sacudió los fundamentos de la sólida economía nacional e involucró en un enorme juego de azar a representantes de todas las capas sociales?”
“Tulipanes de amargo aroma” assaig a “Naturaleza muerta con brida. Ensayos y apócrifos”, Zbigniew Herbert. Ed. Acantilado, B-2008.

 
 
8 de juny.