11 de juliol de 2014

A la maleta.

Quan surts de viatge cal carregar a la maleta algun que altre llibre, mai se sap les oportunitats que sorgiran per assentar-te amb ell, potser poques, però vés a saber. També cal posar a la bossa de mà algun que altre material per entretenir alguna hipotètica espera per causes imprevisibles, en un aeroport per exemple.

Les turmentes a Barcelona provoquen un retràs considerable en l’avió que ens ha de recollir ja que fa l’anada i la tornada. No hi ha més remei que esperar-se. Llegits els prospectes i, si hi ha possibilitat, algun diari en un idioma en que t’hi defensis, cal ficar mà a la bossa i aprofitar el que hi has encabit. El darrer número de La maleta de Portbou, per exemple. La revista ja és densa, però suposo que per l’entorn se’m en fa més encara. Hi ha un article interessant de la Marina Subirats sobre la situació catalana: “Una utopia sostenible.La Cataluña independiente. Els paràgrafs finals de l’article:

“Asistimos a una etapa de perplejidad: frente a un capitalismo salvaje, las reacciones son numerosas pero desordenadas, de bajo perfil político, de signo contradictorio: partidos de extrema derecha, movimientos sociales como el 15M, grandes reuniones de causes diversas y dispersas, como los foros mundiales. La izquierda no está cuajando, dividida entre los restos de una socialdemocracia a la deriva, perdida su posibilidad de redistribución de los beneficios a través del Estado del bienestar, y una serie de intentos de búsqueda de espacios e identidad que, por el momento, no consiguen sino fragmentar  las opciones, en un caleidoscopio difícil de fraguar.


En esta situación, Cataluña tenia, para su suerte o su desgracia, aún está por ver, una utopía de recambio: la independencia. Una utopía con una historia que hunde sus raíces en agravios antiguos y modernos, en derrotas, intentos de regeneración frustrados, ofensas y malentendidos. Pero no toma su fuerza de todo ello, sino dela necesidad actual de esperanza. De aquí que sea más visceral que doctrinaria, que llame a todos a sumarse a ella: no se trata de reconstruir un viejo imperio mediterráneo ni de afirmar esencias patrias, sino de saltar de un barco que va a la deriva con la ilusión de que, en una barca pequeña, será más fácil encontrar alguna ruta hacia Ítaca o, en su defecto, directamente hacia Jauja.”


11 de juliol.