3 de juliol de 2012

“This is not about me, it is about you”. Obama 2008.

Andrés Ortega és al meu parer, pel poc que conec, un dels millors analistes que tenim. Ha viscut des de dins de les entranyes del Govern, de la Presidència del Govern, la darrera etapa socialista. Ara, amb Ángel Pascual-Ramsay, d’una generació més jove, amb qui va treballar plegats, ha publicat la seva visió del què ha passat en aquests darrers anys en la política espanyola. “¿Qué nos ha pasado? El fallo de un país. Galaxia Gutenberg. M-2012.

Les dues primeres parts del llibre sobre la crisis econòmica i financera i sobre la social són ja molt conegudes i si es volen analitzar sense sectarismes força entenedores i comprensibles. És en la tercera part, quan parlen de la crisi política on posen de manifest l’incapacitat dels socialistes per afrontar-les.

Davant de la situació: “La eclosión del malestar político se ha producido en un contexto en el que han aflorado y se han superpuesto numerosos debates: el dominio del poder económico frente al poder político; los límites del Estado nación y de la democracia liberal en un mundo globalizado; la crisis y el futuro de la socialdemocracia; el peso determinante del capitalismo financiero frente al capitalismo productivo; la sostenibilidad del Estado del Bienestar; los obstáculos y carencias de la Unión Europea y del avance del proyecto europeo; la existencia de una sociedad civil global; el efecto de las tecnologías de la información en la forma de hacer política, y el incremento de la desigualdad económica y social.”

La sociedad española ha cambiado y el PSOE no se ha adaptado a estos cambios. Electoralmente, los socialistas han seguido operando con los esquemas de los años ochenta y noventa del siglo pasado”

“los partidos socialdemócratas están fallando a la hora de adaptarse a los grandes cambios que se han producido en los últimos años con la globalización e incluso con la integración europea.”

La base social y electoral del PSOE es una reminiscencia del pasado. Su bajo nivel de apoyo entre los jóvenes condensa esta idea. El PSOE se ha alejado del centro de gravedad de la sociedad española, mientras que el PP ha roto las barreras sociológicas que constreñían su crecimiento en los sectores de la clase media baja.”

Però la part que m’ha semblat més rellevant és la quarta dedicada als canvis geoestratègics. Aquest és un aspecte que es té molt poc en compte en els anàlisis més barroers, que són majoria, del què ens està passant. El centre de gravetat del món està canviant als nostre ulls i no som capaços d’explicar-ho obertament a la ciutadania. El començament del capítol dedicat a “El desplazamiento del poder” és totalment clarificado: Obama obre una reunió del G-20 i a qui primer dona la paraula és a Hu Jintao.

El sur cada vez pesa más, y a Occidente (cuando está unido, aún más si EEUU y Europa van por separado) le cuesta cada vez más imponer su visión del mundo y sus valores, inclusos u modelo económico.”

“Hoy, y esto es lo peligroso, el sistema no parece tener mecanismos para articular el descontento de la mayoría social que se ve afectada negativamente por el sistema económico. El malestar no tiene válvula de salida y degenera en frustración e impotencia, lo que en el pasado siempre ha sido caldo de cultivo de movimientos extremistas y populistas, que pueden llegar a ser mayoritarios.”

“Entre las reacciones previsibles está la renacionalización de las políticas; ante una globalización amenazante y que expande la pobreza y el riesgo, el retorno a la tribu, a las colectividades de pequeño tamaño en las que son fácilmente identificables los afectos que dan lugar a la cohesión, es percibido por muchos como el mejor mecanismo de protección. Que tales experimentos estén condenados al fracaso no enturbia su atractivo potencial ni su capacidad de generar desorden y crisis, especialmente en manos de dirigentes populistas.”

Com sortir-ne de tot aquest panorama? Els autors fan una crítica a l’antipolítica que sembla que està ben instal·lada entre nosaltres:

“Pero es un reto que atañe a todos pues, con la excusa de culpar a los políticos, ha cundido en España una clara dejación de la responsabilidad cívica. Un país no puede salir adelante si no es sobre la base del esfuerzo y la responsabilidad colectiva. Las constantes alusiones a la falta de liderazgo sirven a menudo para no afrontar la falta de cultura cívica que caracteriza al país. Definitori.

3 de juliol.